martes, 26 de octubre de 2010

Final de "Un auténtico fantasma"

Johnson era un fantasma, el único problema era que no lo sabía, no se había percatado de que había muerto hacía tres años, esos tres años que se había dedicado a buscar en las bóvedas de las iglesias y en los sótanos especímenes de su misma clase.

Final de "Ante la Ley"

"¿Qué pretendes ahora?", dice el guardián; "  eres insaciable". "Todos se esfuerzan por la Ley", dice el hombre. "¿Será posible que en los años que espero nadie haya querido entrar sino yo?" El guardián entiende que el hombre se está acabando, y tiene que  gritarle para que le oiga: "Si, han querido entrar, pero lo hacen por la puerta trasera" se me pasó comentárselo.

Final de "Josefina la cantora o el pueblo de los ratones"

Sin embargo, la última vez que se esperada su canto, Josefina quedó muda. Sintió tanta verguenza que nunca más se le volvió a ver frente a la multitud de ratones, y Josefina rápidamente pasó al olvido por otra cantora "Lissy" pues su chillido era muy similar al de Josefina.

domingo, 17 de octubre de 2010

Final de "La pagoda de Babel"

El gran aspirante sultán.


Aladino quería una torre que rebasara el cielo, y se elevara encima y siguiera elevándose para siempre. Dios al toparse con este  intruso sultán, le pregunta que que hacía allí, y Aladino le contestó:
- Descuide, nomás estoy de paso, yo construiré mi propio reino que sobrepasará el suyo, Dios, con una actitud de indignación lo aplastó, como si fuese una hormiga y lo hundió por los siglos de los siglos Amén. El muy desdichado, hasta el sol de hoy, se mantiene postrado ante los pies de El Señor pidiendo clemencia y compasión por el mal que había cometido.

Final de "El árbol del orgullo"

Los árboles del orgullo.



 Al fin, el tentador lo cubrió con los pájaros del orgullo, con la pompa estelar de los pavos reales. El espíritu del árbol venció al espíritu de la bestia, y dejó libre a todos aquellos pájaros azules como lo establecía el ermitaño Securis. Cuando el árbol regresó a la tribu se percató de que había algo fuera de lugar y era que todos los árboles, ahora del orgullo, tenían plumas, estrelladas y azules, excepto él, que no había caído en las tentaciones de la bestia.

Final de "La verdad sobre el caso de M. Valdemar"



El plan funcionó, ha vuelto a la vida.



La horrorosa voz de Monsieur Valdemar exclamó como si fuese agonizando:
-Por el amor de Dios, pronto-pronto-hágame morir, o, pronto, despiérteme. Le digo que estoy muerto!
Poe, desesperado y en un cierto tiempo no supo que hacer. En un primer intento trató de despertarlo, pero su intento fue fallido, a la tercera logró su cometido, cuando Valdemar parpadeó e hizo un  leve movimiento con el brazo derecho. Los enfermeros se asombraron y empezaron a hacerle un sinnúmero de preguntas; M. Valdemar empezó a dar su testimonio de lo vivido cuando estaba hipnotizado, osea, muerto agradeció a Poe por traerlo devuelta a la vida.

Final de "Los Donguis"

Al parecer, no fue tan pendejo.


Después de escuchar aquella leyenda de Los Donguis quedé pasmado, y al momento de iniciar la construcción ni quise asomarme al sótano, sin que antes no pasaran Balsocci y Balsa; En una de estas veces, los ingenieros se toparon aproximadamente con ocho donguis en la planta alta de la obra, que rápidamente deboraron a los encargados de la construcción con su movimiento epiléptico en masticación. Después de ello, nunca más he vuelto a tomar  un tren, ni pasar por un túnel para no toparme con algunas de estas vastas babosas